martes, 27 de octubre de 2009

Manifisto quebrantista I

Hoy, octubre de 2009, me he sentado frente a esta pantalla para declararme quebrantista al igual que muchos otros escritores de mi generación; sin embargo, creo indispensable, para ustedes que leen, conocer las bases del movimiento literario del que me jacto ser miembro, por ello escribo estas escuetas líneas que son idea del Manifiesto Quebrantista.

Sabemos que, durante los miles de años que lleva la escritura de ejecutarse como medio donde el contenido encuentra su forma, la literatura como obra de arte es apenas más joven que aquella. Las relaciones grafosemánticas de la primera persiguen la consecución de ideas prácticas, y no, para la vida; mientras que la segunda (la literatura), hace de esas relaciones un trabajo de intelecto e ingenio que potencializa las intenciones de quien la ejerce. Así, durante años las manifestaciones literarias han sido, en el mejor de los casos, trabajos expertos sobre la lengua y su sistema de representación gráfico que permite transgredir el presente. No obstante la literatura, que de igual modo a las etapas de la historia, ha adquirido su nombre de quienes ya no la representan, hoy inventa de sí nombres para reclamarse íntegra, independiente y abarcadora. En latinoamérica este fenómeno comienza a vislumbrarse con los modernistas, quienes aceptaron el título y lo defendieron con la espada que les dio el arte: las letras. Siendo esa circunstancia la única (la única) en su tipo, comenzaron a formarse los grupos culturales que reclamarían un título de corriente literaria que fuese incluyente con ellos, a la vez de elitista con otros más. De ahí que surgiera figuras como Octavio Paz, quien en lugar de promover la literatura como tal, promovió la literatura que él consideraba de calidad.

Hemos de decir (sí, digo hemos porque somos varios) que el quebrantismo no lo hemos inventado nosotros. El nombre llegó de igual forma que el título modernista para Darío, somos señalados como tales porque somos irreverentes, porque somos trágicos, románticos, realistas, raristas, cosistas, pero sobre todo, porque nuestro trabajo siempre está mal para los ojos de quienes nos juzgan, para aquellos que han hecho de la literatura un arte incólume e inaccesible para los más. Somos costumbristas sin pertenecer a los ultra, somos una ficción de escritor que ficcionaliza el todo y donde las posibilidades de lectura se multiplican cual Biblioteca de babel. Nuestro nombre nos distingue por ser atrevidos, por optar como los modernistas por el símbolo de la palabra y en la palabra, y por anteponer la razón literaria antes que vejarla con publicaciones estériles en revistas seudolitrarias. Nuestras participaciones en concursos no indican una contradicción en nosotros, nuestro objetivo es ser leídos y por ello no esperamos ganar, porque esa idea supone la existencia de algún tipo de corrupción en la literatura que dirigen los círculos dominantes de la cultura.

3 comentarios:

  1. aahh sí? tú y cuantos más ehh?? Nadie me dice nada nunca...Y_Y
    jijiji
    <3 es bueno encontrarte por aquí!

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  2. por que toda gente del collhi se hace nombres rebuscados de paginas y titulos?
    jajajajaja
    TE AMO!!!!

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  3. QUE ONDA POOL!
    YO APOTARE ALGO AL MANIFIESTO, HACE MUCHO TENIA LA IDEA DEL QUEBRANTISMO.LOS PASARE A MI BLOG Y APORTARE EL TERCER MANIFIESTO.

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